Ximo Lizana, investigador y artista especializado en robótica.
“La Tecnología es una especie de prótesis que nos hace Mejores”
Fuente: diariodelaltoaragon.es
Por: Alba Aguilón
HUESCA.- A algunos les gusta y a otros les desagrada, pero nadie permanece indiferente ante la obra del artista oscense Ximo Lizana. La robótica y las nuevas tecnologías son dos aspectos recurrentes en sus proyectos, un tipo de arte que algunos pueden calificar como “espacial” o “futurista”, pero que Lizana considera de rabiosa actualidad, ya que así han crecido él y los de su generación, entre máquinas. Aunque se identifica más con su faceta de investigador que con la de artista, lo cierto es que este altoaragonés comenzó su carrera en el arte muy temprano, y ese afán creativo le llevó a recibir el Premio Nacional de Crítica a los 22 años, y el de crítica alemana a los 23. Además, Lizana fue la primera persona en vender un robot como obra de arte a un museo, concretamente al IVAM (Instituto Valenciano de Arte Moderno).
Ximo Lizana compagina estas dos facetas de forma que de su trabajo de investigación “salen unos residuos que más tarde se convierten en las obras de arte”. “Tengo una doble actividad, por un lado soy profesor del área de tecnología y de comunicación de la Universidad Europea de Madrid, he dado clases para los alumnos de la Universidad de California y llevo la dirección estratégica y de marketing de la empresa que produce las campañas publicitarias para Arco, especialmente las de fotografía digital. Y todo esto lo combino con mi trabajo de artista”, detalla.
Lizana estudió en la Escuela de Artes Aplicadas de Huesca y más tarde se pasó a la Universidad de Valencia. Fue entonces cuando se empezó a interesar por la robótica y la ingienería en relación con el arte. Desde su primer proyecto, la escultura “El ojo de Dios” que fabricó en un taller de herrería oscense para la galería Punto de Valencia, han pasado ya casi quince años, y las piezas que atesora el artista se cuentan ya por centenares. Sus proyectos artísticos le han llevado por todo el mundo, y también trabaja como asesor de numerosas colecciones internacionales de arte. “Corea del Sur, Tokio, Rusia, Toronto, Nueva York… Este es mi hilito de oscense en el mundo”, recalca.
El artista dice que el secreto del éxito consiste en aguantar. “Ya lo decía Camilo José Cela, y lo más duro de aguantar es tropezar con la incultura y con gente pequeña con mucho poder, entonces es muy complicado seguir adelante. No importa la profesión, todos los universos tienen sus miserias, y cuando encuentras obstáculos en el camino, tienes que superarlos con buena energía e intentando dar lo mejor de ti mismo”, declara. Ximo Lizana cree que “el miedo” es una de las trabas que impide la evolución y la mejora de la sociedad. “Si la gente que observa el mundo en pequeño, en su gueto, desde su casa, mirase las cosas con perspectiva, nos beneficiaríamos de una actitud más abierta”, subraya.
Pero el esfuerzo ha merecido la pena, y Ximo agradece a toda la gente que le ha apoyado por haber hecho realidad su sueño: “Vivir de proyectos creativos”. “Es muy bonito transformar las ideas en realidades físicas. Es muy bonito que lo que piensas acabe siendo real”, afirma.
SUS INFLUENCIAS
Sus investigaciones le llevan por el campo de la holografía, los estereogramas, el láser, la robótica… En definitiva, y según sus palabras, “se trata de trasladar el mundo de las máquinas al arte contemporáneo”. Lizana dice que, a la hora de inspirarse, le influencia todo lo que hay a su alrededor, de forma que lo “mimetiza” con su mundo y lo transforma en algo personal. “Todos somos fruto de nuestras experiencias”, precisa. Sin embargo, admite que los centros tecnológicos y los artistas del expresionismo alemán, empezando por Stelarc, considerado el padre de la robótica, son sus referencias más explícitas. “Yo suelo hablar de cosas que conozco, por eso me siento muy cómodo con todo lo que hago, porque en el arte, si mientes, te pillan”, subraya.
Ximo Lizana se describe a sí mismo como un “ciberaldeano”, una mezcla entre el pueblo y la robótica. “A la gente sencilla la rediseño con un trasfondo tecnológico, veo la tecnología como una especie de prótesis que nos hace mejores, más sofisticados”, aclara. Sin embargo, el artista altoaragonés asegura que la tecnología es solo una excusa para transmitir sus ideas. “Uso todos los medios que tengo a mi alcance, y la tecnología es lo que hemos mamado desde pequeños. Para mis alumnos, que son muy jóvenes, es el lenguaje más natural y nos entendemos perfectamente. Lo importante es el triunfo del arte frente a la artesanía, porque el que hace la primera cuchara es un genio, pero el millón de cucharas después simplemente es repetir lo que ya está hecho, y desgraciadamente en el arte se repite lo ya hecho muchas veces”, destaca. Otro elemento que también está muy presente en sus obras es la interactividad, la idea de que las obras están vivas y se relacionan con el espectador, y que lleva desarrollando desde hace más de diez años.
Ximo Lizana describe su forma de hacer arte como “personal”, y confiesa que no le gusta encasillarse. “El arte es cualquier proceso que no sea automático, que tenga una idea detrás, un buen cocinero puede hacer una obra de arte con un plato, un artista hace arte cuando crea algo que sirve para mejorar a la sociedad o para transmitir un sentimiento interior”, define. El artista contemporáneo se resiste a elegir una de sus piezas, pero finalmente se decanta por “La medusa”, una escultura de 30 metros cuadrados generada con fibra óptica que realizó para Aragón. “Fue la primera vez que realicé un proyecto realmente arriesgado, contra todo pronóstico”, precisa.
De su época en la capital altoaragonesa conserva buenos recuerdos, aunque, para aquellos años, dice que se pasó “de moderno”. “Ahora ha cambiado mucho, en Huesca hay una cosa bastante peculiar, y es que hay gente excepcionalmente creativa. No sé qué tiene la tierra, pero hay muchos artistas en relación a lo pequeña que es la ciudad. “El año pasado participé en Periferias, y la verdad es que la acogida fue buenísima”, admite.
PROYECTOS ACTUALES
En cuanto a sus proyectos actuales, Ximo Lizana terminó hace poco su intervención en PhotoEspaña con su obra “Coltán”, y ahora está inmerso en una exposición individual para el IVAM, que se inaugurará a finales de marzo. “Es un macro proyecto que me tiene bloqueado totalmente. Es el primer museo de arte contemporáneo que se creó en España e, internacionalmente junto al Reina Sofía, es el que más prestigio tiene. De hecho, es casi inusual exponer ahí estando vivo”, revela. Lizana explica que la colección consiste en una recopilación de todo su trabajo en los últimos doce años, un proyecto que le ha costado desarrollar cinco años.
Pero este altoaragonés nunca descansa, y a la vez trabaja en publicidad gestionando la imagen de muchas multinacionales y está empezando proyectos institucionales en otros museos de Israel o Moscú. “Tengo un horizonte muy abierto, y es un lujo poder seguir dedicándome a lo que me da la gana. Quiero reiterar mi agradecimiento a la gente que ha apostado por mí durante todos estos años, porque para mí es muy importante empezar a ser profeta en mi tierra”, concluye.
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Creo que Ximo Lizana es aunténtico tanto como persona como artista… en él hay madera de tal. Y eso es lo impirtante. La forma de materializar sus ideas y el resultado que que consigue, considero que son muy buenos porque su plástica gusta. Es un arte muy actual y acompasado a los tiempos cibernéticos que corren. Por eso se autodenomina “ciberaldeano”… me gusta la expresión…
Gracias Ximo.